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Denuncian Irregularidades en la Operación de la Mina

mina

Angangueo.- Suelo rico, pueblo pobre. Ese parece ser el destino de Angangueo, que a pesar de tantas desgracias, se niega a morir; sin embargo, esa resistencia no se traduce en un mejor nivel de vida para sus habitantes, atrapados entre la disyuntiva del desempleo o ceder su tesoro subterráneo a una empresa que les promete progreso, pero puede resultar la misma historia de siempre: enriquecerse e irse.

Sin ser tomados en cuenta los anganguenses, en breve podría volver a operar la mina a cargo de la empresa Minera México. Y los habitantes de este municipio, que todavía no se reponen de la destrucción causada por los deslaves, que cada año los amenazan nuevamente, se muestran desconfiados, desesperados.

Esta es la historia del pasado, el presente y el posible futuro de la minería en Angangueo, narrada por un grupo de habitantes congregados en torno a una reunión en la que tienen más preguntas que respuestas, sobre su porvenir.

La reunión se realiza en la casa de la familia Díaz Vázquez, cuyos hermanos, Samuel, José Luis y Jaime, han buscado –sin éxito- que el gobierno del estado les dé información clara sobre la concesión y la futura operación de la mina.

El pueblo que se Negó a Morir

Angangueo, es un pueblito del Oriente de Michoacán, de origen minero, que ha merecido el título de "El pueblo que se negó a morir" pues ha sobrevivido a tragedias mineras.

Las más recientes, que todavía se encuentran en la memoria colectiva: la del 25 de abril de 1953 y la consecuente liquidación de la American Smelting And Refining Company (ASARCO); el cierre de las operaciones de Impulsora Minera de Angangueo S. A. (IMASA) en 1991 y los deslaves e inundaciones del 4 de febrero de 2010.

Un Suelo Rico, un Pueblo Pobre

La Historia de la Minería en Angangueo es muy larga de contar, a pesar de que a partir de 1991 la minería dejó de ser una fuente de empleo y un motor de la economía de este pueblo.

Sin embargo, estudios recientes afirman que bajo los suelos del pueblo existe todavía una gran riqueza en minerales. Prueba de ello es el interés que desde hace más de 15 años mantiene la Industrial Minera México S. A. (IMMSA) por la explotación de esos recursos.

Explotación de Minas y Hombres

La historia empieza el 28 de Agosto de 1792. El descubrimiento de minerales le dio origen al pueblo. "A partir de ahí, la explotación, el saqueo, las injusticias, el derroche, la corrupción, el engaño y el despojo han sido una constante.

"Primero a manos de nuestros conquistadores los españoles, después; ingleses, alemanes, franceses, estadounidenses (a través de la ASARCO) y por último, por la IMASA (empresa de los anganguenses).

"A partir de que el Gobierno del Estado la manejó, la administró, la llevó a la quiebra y casi la regaló a la Minera México", señalan los anganguenses con la mirada perdida en un punto en el horizonte.

La Empresa Social Minera

Después de un sospechoso accidente en el que perdieron la vida 25 trabajadores, aquel inolvidable 25 de abril de 1953; la ASARCO se declaró en quiebra y cerró sus operaciones, sin liquidar a los trabajadores y deudos.

Entonces, Angangueo entró en una etapa de agonía; sin embargo, gracias al liderazgo, la visión y el cariño por este pueblo, el cura de aquel entonces, Estanislao Alcaraz logró que los exmineros, comerciantes y ciudadanos se organizaran y aportaran dinero y esfuerzo para crear en 1954 la Sociedad denominada Impulsora Minera de Angangueo (IMASA).

Se sumaron a este esfuerzo los gobiernos de los estados de México y Michoacán. Se creó también la Unión de Accionistas Mineros de Angangueo. Así nació una de las pocas empresas sociales mineras del país, patrimonio social del pueblo de Angangueo que operó por aproximadamente 35 años.

De Empresa del Pueblo a Empresa del Gobierno del Estado

A mediados de los años cincuenta inició operaciones la IMASA, administrada por un consejo de administración integrado en su mayoría por funcionarios del gobierno del Estado.

En la década de los ochentas, debido supuestamente al bajo precio de los minerales, se volvió incosteable la explotación y la empresa pasó por problemas financieros que mediante créditos o subsidios fueron resueltos por el gobierno del Estado.

Esos créditos o subsidios fueron mañosamente, afirman los anganguenses, convertidos en acciones. Por esta razón por la cual el gobierno del Estado asume que la Impulsora Minera de Angangueo es una empresa Paraestatal, con el 99.7 por ciento de acciones de su propiedad, situación que nunca probó legalmente.

A fines de 1991, la IMASA no pudo continuar sus operaciones, "se declaró en quiebra y despidió a los trabajadores sin liquidar conforme a la ley. El gobierno del Estado fue el que la manejó, la administró y la llevó a la quiebra".

La Lucha por la Recuperación de la IMASA

Una vez que la IMASA cerró sus operaciones, en 1991, se inició una intensa lucha de los accionistas mineros de Angangueo por su recuperación. La disputa por esa empresa provocó el surgimiento de varios grupos, con distintos intereses que se confrontaron entre sí.

"Algunos de esos grupos fueron creados por funcionarios del gobierno del Estado y la Minera México aplicando el principio de 'divide y vencerás'". 20 años lucha, de ilusiones, de decepciones, de compromisos, juntas, reuniones, promesas, engaños y hasta represión.

20 años de administración del conflicto para evitar afectar intereses políticos; 20 años de "manoseo" para complicar más el problema; 20 años de no solo no avanzar nada sino retroceder en algunos aspectos.

Después, los accionistas que se resisten a recibir la liquidación que se les ofrece, por considerarla ridícula, afirman que solo le bastaron unos días al gobierno del Estado "para de un 'plumazo' tomar la decisión de casi regalar esta empresa de los anganguenses a la Minera México".

Los Ganadores del río Revuelto

En 1996 la Minera México llegó a Angangueo, con el interés de explotar las minas. Apoyada por el Gobierno del Estado, el último día de la administración de Ausencio Chávez celebraron un convenio "de despojo", llamado "de Concertación de Acciones".

Lo anterior le permitió a la empresa el uso de instalaciones, maquinaria y equipo para iniciar sus trabajos de exploración. Eso no fue todo, pues durante el gobierno de Tinoco Rubí se transfirieron las concesiones de explotación a Minera México, también en condiciones nada claras.

Pero, además, el grupo de trabajadores de la Minera México se involucró en el conflicto para defender los intereses de esa empresa. En esos quince años de conflicto hubo momentos de confrontación que pusieron en riesgo la gobernabilidad del municipio.

Esta situación fue aprovechada por otros grupos para invadir predios de la IMASA, tales como la finca de Trojes y las fracciones boscosas. El gobierno del Estado permitió la invasión de esos predios, no obstante contar con certificados de inafectabilidad.

Ilegalidades

Los inconformes enumeran una serie de situación que consideran ilegales, por parte del gobierno del Estado para con los anganguenses: la administración estatal creó el Consejo de Administración y nombró sucesivamente a los integrantes, al margen de los estatutos de la sociedad.

"La administración fue un desastre: hay evidencias documentales del desvío de recursos realizado por integrantes del Consejo de Administración". Asimismo, el "nada claro" proceso de conversión de deuda en Acciones a nombre del gobierno del Estado.

"El amañado proceso de acreditación de trabajadores de la Minera México para crear grupos afines al gobierno y la Minera México, para facilitarle la validación de sus acuerdos y confrontar al grupo de Accionistas.

"La represión ejercida por el gobierno estatal para desalojar un grupo de Accionistas de las instalaciones de IMASA. La violación de los diferentes decretos y actas de acuerdos, que establecen la entrega de la IMASA al pueblo de Angangueo.

"La ilegal y desventajosa venta de la IMASA a la Minera México. La nula gestión para hacer valer la certificación de inafectabilidad, ante la invasión de los predios.

"En pocas palabras: La administraron, la llevaron a la quiebra y la vendieron por unos cuantos pesos, cancelando toda oportunidad de que los anganguenses pudieran darle otro giro a la actividad. Una gran historia de despojo, saqueo, corrupción, que nadie se ha atrevido a revelar"

La Liquidación, el Tiro de Gracia

El día 14 de agosto de 201 se celebró en Angangueo una Asamblea de Accionistas en la cual se informó y acordó liquidar la IMASA. A ella asistieron aproximadamente 200 accionistas.

Se les informó del pago de diez pesos por Acción y la entrega de un bono de cincuenta mil pesos como "donación" por las supuestas Acciones propiedad del Gobierno del Estado.

"Fue un claro abuso de la condición de pobreza de muchos de los Accionistas y una clara compra de conciencias para convencerlos de aceptar la liquidación". En los días siguientes se inició el proceso de pago de las Acciones con problemas derivados de la falta de información sobre las bases de liquidación.

"Muchos Accionistas ya cobraron; otros no caímos en la trampa. No asistimos a la asamblea y no nos hemos prestado a esta infamia. Estamos esperando tener el Acta de Acuerdos de la Asamblea y las bases de la Liquidación para emprender acciones legales en defensa de nuestros derechos como Accionistas", explican.

Y, enfatizan: "Los autores de esta infamia podrán decir que la mayoría de los Accionistas estuvo de acuerdo en la liquidación de la Sociedad, pero las injusticias e ilegalidades no las esconderán nunca, tenemos las evidencias documentales. El problema no se termina con la Liquidación de la IMASA, y es muy probable que se herede a la nueva administración gubernamental".

Los Nuevos Conquistadores

Pronto, la Minera México iniciará los trabajos de explotación y la extracción de trece millones de toneladas de material. La experiencia y el conocimiento de su tierra hacen temer a los anganguenses que la explotación minera ocasionará graves impactos sociales y ambientales.

Además de la escasez de agua por desaparición de manantiales superficiales, mortandad de árboles por la reducción de los niveles de humedad en la superficie, posibles hundimientos, contaminación, control político, etc.

"La Minera México viene a explotar recursos naturales y seres humanos. Ahora como nuevos conquistadores, y por unos cuantos pesos en lugar de espejos, se llevará una enorme riqueza. Después de veinticinco años concluirá sus operaciones y se irá a explotar y destruir a otro lugar y no volteará la vista atrás para ver cómo quedan pueblo y habitantes".

Hace casi 2 años, el presidente Felipe Calderón manifestó su deseo de desarrollar a Angangueo como Pueblo Mágico, lo que aseguraría empleos a más largo plazo y no contaminación. "Ganaron los nuevos conquistadores".

A pesar de las evidencias de las ilegalidades que existen en este problema, "todas las instancias que hemos visto poco o nada han podido hacer a nuestro favor". Sin embargo, afirman que "esto no nos desalienta. Estamos convencidos de que la razón nos asiste: la IMASA es de los accionistas anganguenses y vale mucho más que 60 millones de pesos.

"Nuestro siguiente paso es acudir a algunas organizaciones no gubernamentales nacionales que velan por la justicia y los derechos humanos y acudir a organismos internacionales para hacer cumplir los acuerdos internacionales en la materia.

"Los autores de este fraude no pueden irse sin ser sometidos al escrutinio de la ley. La administración gubernamental que se hará cargo de dirigir los destinos de nuestro estado debe intervenir para que no le dejen una 'papa caliente'".

Indican que el gobernador Leonel Godoy Rangel ha manifestado que "si hay respeto a la ley, si tenemos Estado de Derecho, habrá justicia, habrá confianza; tendremos inversiones, trabajo, educación y salud, y daremos seguridad a los michoacanos". Pero por lo que a ellos les ha tocado vivir, manifiestan que estas palabras fueron letra muerta.